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Venerable Hermandad y Cofradía de penitencia de la
Sagrada Oración de Ntro. Señor Jesucristo
en el Huerto, María Santísima de Gracia y Esperanza Coronada y Beato Marcelo Spínola

CRÓNICA DEL MARTES SANTO 2022

CRÓNICA DEL MARTES SANTO 2022

Cuando volvimos a sentirnos nazarenos

Día señalado en el calendario por todos los que pertenecemos al Huerto. Desde primera hora, la iglesia de La Pastora amanecía con sus mejores galas con los pasos dispuestos junto al altar mayor con todo el exorno floral ya completamente terminado. El paso de palio llevaba jarras y un friso compuesto por cocymbidium blanco, rosas de tonalidad rosa, lilium orientales blancos, flor de arroz, rosas spray y orquídeas dendrobium, mientras que el monte del paso de misterio estaba compuesto por una base de lentisco sobre la que se dispusieron claveles de tonalidad rojo sangre, solidago morado y flor de cardo azul, haciendo una conjunción perfecta con las tonalidades cromáticas de los faldones, la túnica y mantolín del Señor y el verde de las hojas del olivo. Como estreno, los Santos Apóstoles durmientes estrenaban sus túnicas bordadas, en un magnífico trabajo realizado por el taller de bordados de la hermandad. Tanto la imagen del Señor del Huerto como la del apostolado fueron vestidas por Daniel Foncubierta. El paso de misterio llevaba sobre el relicario frontal con las ramas de olivo Getsemaní, un crespón negro en memoria del reciente fallecimiento de nuestro hermano nº 4 Gonzalo Tocino.

La Virgen de Gracia y Esperanza estaba radiante y perfectamente ataviada por nuestra hermano y vestidor José Muñoz. Lucía la saya blanca bordada de salida, el manto bordado y la toca sobre manto que estrenaba en este Martes Santo. En el fajín que donara hace ya varias décadas el Almirante Faustino Ruiz, último gobernador de la Guinea, se dispuso la medalla del Obispo emérito D. Antonio Ceballos, la cruz que donara hace unos años nuestro director espiritual el Rvdo. Padre D. Luis Palomino Millán, la insignia de la Hermandad de la Soledad que donara por la coronación de nuestra titular, en homenaje al aniversario de la cofradía más antigua de nuestra ciudad. En el encaje, además de los tradicionales azahares de oro, se colocó la cruz de oro del Beato Marcelo Spínola y la medalla de la ciudad de San Fernando.

En el dintel de la puerta principal se montó el altar de insignia donde se pudo apreciar cómo en los últimos años la Hermandad ha trabajado para renovar algunas insignias e incluir otras dotándole de un completo conjunto de atributos bordados. Este Martes Santo se estrenaban la Bandera pontificia, así como el Guión del Lema con el remate del Sagrado Corazón y el Guión de Charitas cuyo remate era la imagen del Beato Marcelo Spínola. Asimismo, se completaba con dos nuevos ciriales el cuerpo de acólitos del paso de misterio, así como cuatro varas repujadas para escoltar a los guiones del lema y de Charitas.

Antes de la Santa Misa preparatoria, una comisión de miembros de la Junta de Gobierno se desplazó a las iglesias de San José Artesano y San Francisco para hacer sendas ofrendas a los titulares de las hermandades del Martes Santo Prendimiento y Caridad. A las 12 y con la iglesia atestada de hermanos nuestro director espiritual celebró la Santa Misa preparatoria con comunión general de todos los hermanos. Posteriormente, comenzaron a llegar a La Pastora representaciones de hermandades de la parroquia, del Martes Santo, del Consejo de HHyCC, así como de diferentes partidos políticos y de la corporación municipal con la Sra. Alcaldesa de la ciudad al frente. También fueron muchos los devotos del Señor del Huerto y de María Santísima de Gracia y Esperanza Coronada los que entregaron ramos de flores como ofrendas a las plantas de ambos titulares.

Con el amarre de los cargadores y las fotografías de recuerdo se iban cerrando las puertas de la iglesia pasadas las dos y media de la tarde, para solo unas horas después volverse a abrir e iniciar la procesión. A las 5 de la tarde y tras un primer aguacero comenzaron a llegar los primeros nazarenos a los aledaños de La Pastora, donde comenzaron a formarse las distintas secciones. Este año, para evitar aglomeraciones, se ganó en amplitud usándose para ello varias calles del entorno. Dentro de los salones parroquiales, la jefatura de procesión analizaba los distintos partes meteorológicos que nos llegaban, los cuales ofrecían un escaso riesgo de lluvia para la jornada, por lo que, con el sol radiante a la hora de salida y tras dos años de imposibilidad de procesionar, era incomprensible decidir suspender la salida penitencial y no asumir los riesgos de posibles chubascos dispersos que podían sucederse durante la noche.

Así, a las 18,15 h. y con todo dispuesto se abrían las puertas para que el diputado de cruz escoltado por dos Guardias Civiles diera inicio a la procesión. Tras él más de 525 hermanos procesionaron en sus distintos puestos. Con la incorporación de los nuevos atributos, la cofradía se hacía mucho más atractiva en toda su extensión desde el inicio hasta el fin. En total los hermanos de cirio se distribuyeron en once tramos, siete antecediendo al paso de misterio y cinco delante del paso de palio. Además, en el apartado estético la hermandad introducía algunos cambios en las túnicas de algunas puestos especiales. Así los encargados de encender los cirios, los encendedores de paso y los escoltas pasaban a procesionar con el antifaz de gato.

El Señor del Huerto se ponía en carrera con la música de fondo de la Coral Logar de la Puente que volvía, un año más, a acompañarnos un Martes Santo en la puesta en carrera de los pasos, provocando las primeras emociones entre los allí congregados. En el dintel de la puerta, la Hermana Mayor de la Soledad daba la primera levantá y a continuación comenzaba a sonar el himno nacional y la Oración del Huerto de Agripino Lozano, por parte de la Agrupación Musical Jesús Nazareno de la Fuensanta de Morón de la Frontera. Los primeros quietos se hacían sobre los ladrillos colorados de la plaza, arrancando aplausos de un público deseoso de ver procesiones. Tras la Oración del Huerto, sonaron Entrando en Jerusalén y La Amargura de un rezo, interpretadas magistralmente por la Fuensanta, que durante toda la tarde noche demostraron una potencia y afinamiento sobresaliente. El sol hacía brillar aún más el dorado de la canastilla y respiraderos del paso que se adentraba ya en la calle Marconi y santo Domingo. Minutos más tarde, se hacía la ofrenda de flores al Beato Marcelo Spínola. En ese mismo instante, el paso de palio de Gracia y Esperanza se ponía en carrera bajo el canto del Ave María de Vavilov, aunque atribuido a Caccini. La primera levantá en el interior del templo corrió a cargo del pregonero de 2020 Moisés Posada; siendo la siguiente ya realizada en el mármol de la puerta a cargo de la pregonera de 2021 Macarena Castro. Tras el himno nacional volvió a sonar la Oración del Huerto y tras ella Coronación de Marvizón. La hermandad se había hecho cofradía tras dos años y comenzaba a derrochar emociones por las calles de nuestra ciudad.

La cruz de guía iba marcando los horarios previstos, pidiendo la entrada en carrera oficial incluso unos minutos antes de la hora prevista. El cortejo se movía con agilidad, dando una imagen muy compacta cuando se extendió por la calle Real. La presidencia del Señor acompañados del director espiritual rezaban la estación ante SDM en la Iglesia Mayor. Minutos antes, en Murillo y La Herrán sonaban las marchas Cinco Llagas, Himno de San Antonio y Virgen de las Angustias. El andar de la cofradía seguía siendo muy ágil, los pasos avanzaban de forma poderosa ante un público que llenaba la principal arteria urbana de la ciudad. A su paso por la Iglesia Mayor sonaba la marcha Jesús Nazareno, tras la cual llegaba uno de los relevos de las dos cuadrillas de la JCC que portaron durante la tarde noche el paso de palio.

Al palquillo de la carrera oficial se llegó con tres minutos de antelación, favoreciendo así que el cortejo de la Caridad pudiera entrar también a su hora. Se volvía a conseguir un año más esa sincronización perfecta entre las dos hermandades para que la jornada discurra sin problema alguno en los cruces entre ambos cortejos. Destacamos también el transitar por el atrio del Ayuntamiento cuyas escalinatas estaban abarrotadas de personas. En esos momentos, los partes meteorológicos que manejaba el Consejo indicaban ciertos cambios con respecto a las previsiones iniciales de la jornada. Destacar aquí la labor José Antonio Fierro y Eduardo Albarrán, así como del vocal de día Manuel Sánchez Casas. De igual forma, queremos agradecer la colaboración de Mario Belizón, quién con su análisis del radar de precipitación de la AEMET, estuvo realizando continuas predicciones que nos ayudaron sobremanera durante toda la tarde noche. En este sentido, se nos advirtió, de un chubasco ocasional de escasa intensidad cuando los dos pasos estaban en la calle Cayetano Roldán. Fueron solo unos minutos que no ocasionaron mayores sobresaltos que el decidir andar con una cadencia y agilidad aún mayor. El cortejo en ningún momento se descompuso, mostrando todos sus integrantes una madurez digna de mención. Las marchas seguían sonando y las cuadrillas hacían un notable esfuerzo, capitaneados por sus capataces, para ir arañando minutos al reloj.

La cofradía se extendía por la calle Rosario con los nazarenos de los primeros tramos con el cirio totalmente encendido, mientras que por 24 de septiembre La Fuensanta interpretaba las marchas Cautivo de tu cruz y El Mesías y minutos más tarde la banda de Los Palacios hacía sonar un clásico como es La Madrugá.

El punto clave de la jornada llegó cuando la cruz de guía llegó al cruce entre Rosario y Colón. La jefatura de procesión había analizado todos los partes que tenía en su poder a las diez menos cuarto de la noche que pronosticaban una complicación del tiempo a partir de las doce de la noche. Con la agilidad con la que transitaba el cortejo se decidió continuar con el itinerario previsto evitando recortar el itinerario y enfilar la calle San Rafael para llegar a la esperada calle Ancha.

Éramos conscientes de que este era el punto del itinerario más esperado por todos, pero en 2022 sería diferente. Las marchas, aunque se sucederían, no se harían eternas. Así en lugar de las seis que se tenía previsto interpretar para el paso de misterio, éste la anduvo con apenas dos Señor de San Román y Contigo hasta el cielo. A pesar de ello, el público que abarrotaba la calle no paró de aplaudir el avance siempre decidido del paso que lucía sus mejores galas con el impresionante olivo recreado y los bordados de las túnicas tanto del Señor del Huerto como del apostolado durmiente.

Los tramos del cortejo iban avanzando por el nuevo itinerario previsto para este año, en el que a la plaza de La Pastora se llegaba directamente bajando por la calle Daniel González desde Santo Domingo. La cruz de guía se recogía a las 22:45 h con media hora de adelanto con respecto al horario inicial previsto, mientras que el misterio también alcanzaba la plazoleta con adelanto tras pasar por esa calle Daniel González donde además de las marchas de La Fuensanta se escuchó una saeta.

Tras la aprobación en cabildo de hermanos el año pasado de las nuevas reglas de la hermandad, la Junta de Gobierno había previsto eliminar el encuentro de los pasos para evitar fundamentalmente que el Señor del Huerto estuviese una hora esperando la llegada de la Virgen. Se había previsto una recogida en la que sonaran las marchas La Amargura de un rezo, Rosario de amor, Reina de Reyes y la Esperanza de María, si bien el último parte que se acababa de recibir nos indicaba que la posibilidad de un aguacero se adelantaba a las once y media de la noche. Es por ello, que la recogida, aunque solemne y muy plástica se hizo también con más agilidad de lo deseado en un principio. Ello no impidió que tras sonar el Himno nacional la Fuensanta entrara en el templo para que sonara la Oración en el Huerto en la última trepá de la cuadrilla hasta que los zancos del paso reposaron en el blanco mármol de La Pastora. De nuevo se cerraba una noche mágica para ese trinomio perfecto que conforma el misterio del Señor orante, a la cuadrilla de la JCC que lo porta y los músicos de la Fuensanta.

Mientras tanto el cortejo del palio avanzaba con determinación por las calles del barrio dejando espacio para que la Virgen de Gracia y Esperanza Coronada pudiera andar con valentía. Enorme el esfuerzo realizado bajo los palos de este paso tan complicado por su pequeñez. En la esquina entre San Rafael y Ancha sonó un año más Esperanza de Triana Coronada a la que le siguió Al cielo la Reina de Triana que provocó intensos aplausos cuando la cuadrilla abrió el compás cuando sonó el trío final de la composición. Le seguiría la marcha Siempre la Esperanza y ya en Mariana de Pineda y Santo Domingo Encarnación Coronada donde todos los que estaban allí le rezaron a la Virgen de Gracia y Esperanza cantándole la salve. De gran intensidad fue también la bajada de la calle Daniel González. Comenzaba a caer de forma constante unas leves gotas, la bulla sabía andar y los músicos de Fernando Guerrero interpretaban la marcha de Mi Amargura. El paso continuaba con su andar decidido en estos últimos metros. A pesar de las gotas de agua que iban cayendo, se decidió volver el paso para que el pueblo pudiera despedirse de la Virgencita del Huerto. Volvió a sonar Al cielo la Reina de Triana y cuando comenzó a sonar el Himno nacional ya con la imagen en el dintel de la puerta la lluvia arreció con más fuerza sin tener que lamentar ninguna incidencia. Eran las once y media de la noche y las puertas del templo pastoreño se cerraban para que en el interior los hermanos que se habían quedado esperando la recogida de la Reina del Huerto le rezaren el Salve Madre.

El paso se posaba y la emoción se contagiaba entre los presentes. Las caras de los cargadores lo decían todo. Se había sufrido, pero se había conseguido el objetivo, recogerse con un ritmo más ágil de lo habitual para evitar la lluvia que ahora sí ya recogida la cofradía comenzaba a arreciar con más fuerza. Los hermanos del Huerto se unían en abrazos y lágrimas porque después de dos años de pandemia habían vuelto a sentirse penitentes, habían vuelto de nuevo a revestirse con su túnica blanca y verde y habían podido procesionar derrochando oración y esperanza por las calles de la ciudad. La Hermandad del Huerto se convirtió por unas horas en cofradía intentando mostrar una catequesis pública de Fe desde la religiosidad popular.

Se acababa el Martes Santo del reencuentro, el Martes Santo de la vuelta a cómo lo habíamos conocido siempre, a un Martes Santo en el que, a pesar de la incertidumbre por lo meteorológico, nuestra hermandad volvió a brillar de forma exponencial poniendo sobre las calles de la ciudad un cortejo cuidado y muy completo desde el diputado de cruz hasta el último de los músicos del paso de palio. Se nos iba un Martes Santo con la esperanza de poder revivir de nuevo todo lo experimentado en esta noche dentro de 357 días, pues en el universo hortelano el 4 de abril de 2023 ya se tiene marcado en el calendario con trazos blancos y verdes.

FOTOGRAFÍAS: Álvaro Prieto, Andrés Quijano,Logar de la Puente, Ayto. de San Fernando.

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